jueves, 16 de abril de 2020

El otro día viendo porco rosso empecé a interesarme por la teoría del vuelo y la física del ala, y cuando navego, siempre me fijo en las gaviotas que se quedan estáticas y se puede ver como la evolución ha confeccionado un ala perfecta, su borde de ataque suave pero robusto y el borde de fuga finito.